Desaireador

Desaireador

El proceso de desaireación se realiza con el fin de retirar el aire que acompaña al producto antes de aplicar los tratamientos térmicos. El sistema de extracción de aire o desaireador está formado por un depósito bajo vacío para retirar el aire y los compuestos volátiles por aspiración. El depósito desaireador cuenta con una válvula de entrada para producto y para aclarado, un sensor de nivel mínimo y otro de nivel proporcional mediante presión diferencial.

En la parte superior del depósito desaireador se sitúa un condensador, formado por un intercambiador de calor de tubo corrugado refrigerado con agua de torre, que permite recuperar los aromas provenientes de los compuestos volátiles. Es interesante reincorporar estos compuestos al producto ya que tienen un gran valor como potenciadores naturales del aroma y del sabor.
El vacío se genera con una bomba de anillo líquido y se controla utilizando una sonda de presión.

El tanque desaireador también se puede aprovechar con la función de depósito pulmón, para mantener siempre una cantidad mínima de producto y regular así la entrada en la sección de tratamiento térmico. A la salida del depósito desaireador se coloca una bomba de desplazamiento positivo para impulsar el producto a la línea de proceso, utilizando un caudalímetro para regular el flujo. A la salida del conjunto se instala un manómetro, un termómetro y una válvula de seguridad para evitar la sobrepresión en la línea. La limpieza del sistema desaireador es del tipo CIP, donde se incluye una bomba centrífuga para limpieza.